El auge de la actividad cacaotera en Honduras comenzó en los años 1980 y se mantuvo por todo el periodo hasta el año 1997, con ciclos positivos por los altos precios internacionales seguidos de cortas épocas de crisis en donde el precio disminuía, pero que no incidieron en la toma de decisiones para cambiar de cultivo.

Los productores se asociaron a partir de 1984 como una organización sin fines de lucro denominada Asociación de Productores de Cacao de Honduras (APROCACAHO), con el objetivo de mejorar el nivel de vida de los productores a través de la asistencia técnica, mejoramiento de fincas, acopio y comercialización del grano, industrialización y exportación de productos derivados del cacao. Desde entonces la Asociación tiene una cobertura nacional.

En 1990 empezaron las primeras exportaciones de grano de cacao a la región centro americana e incluso se realizaron fuertes iniciativas para darle valor agregado al grano y se logró industrializar el grano de cacao para obtener pasta, mantequilla, torta, polvo y chocolate industrial para exportar a Europa, Estados Unidos y Centro América.

Sin embargo, a partir del paso del Huracán Mitch, en 1998, se inició una etapa de crisis entorno al producto, ya que a parte de la pérdida física de las plantaciones cacaoteras, se originó el brote de la enfermedad conocida como moniliasis (originada por el hongo Moniliophtora roreri), la cual reducía considerablemente los rendimientos de la planta.

Estos factores dieron como consecuencia  grandes pérdidas en la producción y exportación nacional (para el año 2,000 el área de siembra se redujo de 8,500 Mz a 2,000 Mz). Aunado a esto, en el 2001 se obtuvieron ciclos con los peores precios internacionales para el producto. Lamentablemente, estos tres aspectos originaron el declive del sector a nivel nacional.

Sin embargo con la recuperación de precios en los años 2006 y subsiguientes y con la llegada de programas de apoyo al sector,

la producción cacaotera en Honduras ha experimentado una significativa recuperación. A partir de esta nueva etapa el productor ha aprendido a combatir la moniliasis y ha experimentado apoyo que le ha motivado a rehabilitar su parcela.

APROCACAHO, con más de 20 años de existencia, ha atravesado diversas etapas en su desarrollo, adaptándose y asumiendo diversos roles, según lo han requerido las necesidades y retos de los productores de cacao. En los últimos cinco años pasó de ser una asociación de productores para convertirse en una organización que agrupa a varias cooperativas.

En los años recientes el rubro del cacao ha experimentado cambios significativos y ha sido necesario revisar la orientación estratégica de APROCACAHO, pues como organización gremial debe tener claridad del entorno nacional, regional e internacional, donde la producción de cacao pueda ser mejor comercializada en mercados especializados. El interés manifiesto del mercado en el cacao hondureño encuentra, como contraparte, a las tradicionales familias productoras, necesitadas de obtener mejores ingresos por su producto, y al mismo tiempo atrae a nueva familias agricultoras a beneficiarse del resurgimiento del sector.

El escenario se torna muy dinámico. Los productores identifican oportunidades, el mercado se diversifica y especializa, pero los retos por mejorar la producción y la productividad son enormes y no carentes de riesgos y amenazas. A lo interno, APROCACAHO se ve urgida por fortalecerse y consolidarse, cuenta con experiencia institucional llena de logros y lecciones, pero también reconoce áreas débiles que no le permite responder adecuadamente ante los retos actuales.

Actualmente la asociación tiene la oportunidad de continuar vinculándose permanentemente a mercados especiales a través de una cadena de alto valor con precios diferenciados por calidad, precios más estables, y una relación comercial transparente y justa entre actores.